nexus smed single minute exchange of dies

SMED: Single Minute Exchange of Die

SMED: Single Minute Exchange of Die

SMED es una sigla, que viene de “Single Minute Exchange of Die”, es decir, cambio de Moldes/Matrices en un tiempo expresable en minutos con un sólo dígito. Aunque el concepto se originó en prensas, y por eso hablamos de moldes, se puede extrapolar a cualquier proceso que requiere pararse para cambiar de producto/servicio: cambiar el tipo de papel en la impresora, cambiar el programa informático utilizado, cambiar la temperatura en un proceso de soldadura, cambiar de barco en una descarga portuaria, preparar un quirófano para el siguiente paciente, pasar al siguiente coche en un taller de reparaciones…

Muchas empresas producen artículos en grandes lotes simplemente porque los tiempos de cambio de útiles y preparación de las máquinas hacen demasiado costoso cambiar frecuentemente de serie de producto. Como consecuencia, aumentan los inventarios, aumentan los tiempos de entrega (lead time) y los posibles problemas de calidad detectados afectan a un gran número de unidades.

¿Cómo podemos, entonces, acercarnos al ideal Lean de cero stocks (ya que los stocks son un MUDA)? La solución pasa por reducir a la mínima expresión los tiempos necesarios para los cambios. De este modo podremos producir pocas piezas muy frecuentemente en vez de producir grandes cantidades de cada producto muy de vez en cuando y nos aportará flexibilidad y agilidad en la producción.

La misión de SMED es conseguir minimizar el tiempo transcurrido entre la última pieza buena de la serie inicial hasta la primera pieza buena de la serie final.

A éste tiempo le llamaremos “tiempo de cambio”. Su componente principal es el “tiempo interno”, que es aquel tiempo en el que la producción debe estar detenida para efectuar las tareas que así lo requieren.

El paso más importante en la implantación del SMED es distinguir entre las operaciones de preparación internas y externas. Lo más habitual al enfrentarse a una mejora del tiempo de cambio en una operación que no lo ha intentado mejorar nunca, es encontrarse que no hay una separación entre tareas que pueden hacerse con la máquina produciendo (preparación y despeje final) y aquellas que deben hacerse forzosamente con la máquina fuera de producción. Así, se para la máquina y se va improvisando el cambio, encontrándose a veces con que no se tiene la herramienta adecuada, que el molde no está todavía preparado, que surge una urgencia y el mecánico tiene que ir a reparar una avería etc. Esto provoca que el cambio se alargue mucho más de lo necesario y que, además, los tiempos de cambio sean impredecibles, lo que imposibilita una planificación acertada de la producción.

Por este motivo, la tarea más urgente al intentar mejorar los tiempos de cambio es convertir un máximo de tareas que se estén ejecutando como internas a externas, para que su duración no intervenga en el tiempo de cambio  interno.

La siguiente prioridad es optimizar el tiempo necesario para ejecutar las operaciones internas, pues de este modo reduciremos aún más el tiempo de cambio.

Finalmente pueden optimizarse las tareas externas para reducir el despilfarro (como en cualquier otra actividad) aunque esta mejora no tendrá impacto en el tiempo de cambio.

En definitiva, SMED es una teoría y conjunto de técnicas que hacen posible realizar las operaciones de cambio de útiles y preparación de máquinas en menor tiempo, reduce la necesidad de mantener inventarios, aumenta la flexibilidad y la capacidad del proceso y nos permite ofrecer un mejor servicio al cliente.

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